La cajita estaba tirada junto al borde de la acera. Nadie la miraba. La gente pasaba rápido, esquivando los charcos, las bolsas rotas y los
Categoría: Reflexiones
La lluvia había caído toda la noche sobre la ciudad. Por la mañana, las calles estaban llenas de charcos, hojas mojadas y pequeños ríos sucios
El banco estaba lleno aquella mañana. Era una sucursal elegante, ubicada en una de las avenidas más exclusivas de la ciudad. Tenía pisos brillantes, paredes
La calle estaba mojada por la lluvia de la noche anterior. El agua se acumulaba junto a las aceras, mezclada con hojas secas, papeles rotos
La cafetería estaba casi llena aquella tarde. Afuera llovía suavemente, y las gotas resbalaban por los cristales como si la ciudad estuviera recordando algo triste.
La calle estaba llena de gente aquella mañana. Los vendedores acomodaban frutas en sus puestos, los autos tocaban bocina sin paciencia y las personas caminaban
El anciano se sentaba todos los días en la misma banca del parque. Llegaba a las cuatro de la tarde, caminando despacio, con un bastón
El autobús llegó tarde aquella mañana. La parada estaba llena de personas cansadas, estudiantes con mochilas, trabajadores mirando el reloj y madres sosteniendo niños pequeños
La lavandería quedaba en una esquina humilde, entre una panadería pequeña y una parada de autobús donde la gente esperaba bajo el sol con bolsas
La iglesia de San Miguel era pequeña, antigua y silenciosa. Estaba ubicada en una esquina humilde de la ciudad, entre una panadería vieja, una farmacia